(tomado de La Jornada, lunes, 7 de febrero de 2011
http://www.jornada.unam.mx/2011/02/07/index.php?section=opinion&article=018a1pol )
Pinocho Posada en El Paso
Carlos Fazio
Durante más de medio siglo, junto con la guerra sicológica y las operaciones
de propaganda político-ideológica, la violencia terrorista ha sido una
constante en la forma de relacionarse de Estados Unidos con Cuba. Desde el
triunfo de la revolución, en 1959, Washington ha venido desplegando contra
la isla un amplio mecanismo subversivo diseñado por oficiales de la Agencia
Central de Inteligencia (CIA), el Pentágono y la Oficina Federal de
Investigación (FBI), que con el tiempo echó mano también de la Oficina de
Inmigración, la agencia antidrogas (DEA, por sus siglas en inglés) y otras
dependencias gubernamentales.
Mediante ese mecanismo encubierto, la CIA ha armado, entrenado, financiado y
brindado protección a un puñado de extremistas cubanos del exilio en Miami,
la mayoría de los cuales integraron la Brigada 2506 que fracasó en la
invasión mercenaria de Playa Girón (1962). Nucleados luego en grupúsculos
terroristas como la Coordinación de Organizaciones Revolucionarias Unidas
(CORU), Alpha 66 y Hermanos al Rescate, con apoyo de la Fundación Nacional
Cubano-Americano (FNCA), han cometido sabotajes y atentados con explosivos
en la isla y contra objetivos cubanos en el exterior, y múltiples intentos
de magnicidio contra Fidel Castro.
Es la misma pandilla que apareció vinculada al asesinato de John Fitzgerald
Kennedy en Dallas; que se constituyó después en la fuerza de elite
encubierta de la red golpista internacional que intervino en el
derrocamiento de Salvador Allende en Chile, en el Plan Cóndor y en las
guerras sucias de la CIA en Centro y Sudamérica en los años 70 y 80, y que
en pleno siglo XXI estuvo presente en la asonada cívico-militar contra
Manuel Zelaya en Honduras (2009).
En el colmo de la doble moral, el terrorismo made in USA contra Cuba ha sido
impulsado por 10 sucesivas administraciones de la Casa Blanca, y cobijado
por legisladores cubano-estadunidenses, entre quienes destacan en fechas
recientes Robert Menéndez, Albio Sires, los hermanos Lincoln y Mario Díaz
Balart, David Rivera y la actual presidenta del Comité de Relaciones
Exteriores del Congreso, Ileana Ros-Lethinen, quien públicamente ha llamado
a asesinar a Fidel Castro. Se trata de un largo historial de impunidad,
instigación y complacencia con el terrorismo internacional, al que no ha
sido ajeno el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Precisamente, en la coyuntura, un tribunal estadunidense puede darle una
oportunidad a la verdad. En El Paso, Texas, está siendo juzgado el guerrero
sucio favorito de Washington, Luis Posadas Carriles, experto en demoliciones
de la CIA y multiasesino confeso. Sobre este delincuente sin fronteras
existen nuevas evidencias, incluidos cientos de documentos desclasificados
de la CIA y la FBI que lo señalan como coautor intelectual de la voladura en
pleno vuelo de un avión civil cubano sobre el cielo de Barbados en 1976, que
causó la muerte de 73 personas.
Además, según admitió arrogante en 1998 el propio Posada Carriles a la
periodista Ann Louise Bardach del New York Times (NYT), es el autor
intelectual y material de la serie de atentados con explosivos C-4 (de uso
militar) contra infraestructura turística de La Habana y Varadero, uno de
las cuales mató al joven italiano Fabio di Celmo en el Hotel Copacabana en
1997. El mismo año que, como reveló a Bardach, estuvo involucrado en una
operación de tráfico de armas desde Sierra Leona a El Salvador, con la
complicidad de altos dirigentes del partido ultraderechista Arena, entre
ellos su líder histórico, Hugo Barrera, heredero del mayor Roberto
D’Aubuisson y entonces viceministro de Seguridad.
En la entrevista con el NYT Posada afirmó que la FNCA del extinto Jorge Mas
Canosa había financiado sus actos terroristas. Ahora se sabe que esa
declaración fue una estratagema para presionar a sus benefactores mediante
un chantaje mediático. ¿Objetivos? Que la Fundación le aumentara el
financiamiento, y dos, que tanto la FNCA como la CIA y el gobierno de
Estados Unidos supieran que estaba dispuesto a revelar verdades si no le
garantizaban protección vitalicia e impunidad a cambio de su silencio.
Lo más insólito es que, no obstante esos antecedentes criminales y nuevas
revelaciones derivadas de los testimonios y las pruebas presentadas en el
juicio en La Habana contra el terrorista salvadoreño Francisco Chávez Abarca
quien participó en los ataques con bomba contra hoteles cubanos en 1997-98
y confirmó los nexos de su jefe Posada Carriles con el presidente de la
FNCA, José Hernández, que financió los atentados, en el caso número
EP-07-CR-87 Estados unidos vs. Luis Posada Carriles, que preside la
magistrada Kathleen Cardone en el distrito occidental de Texas, las
acusaciones contra este engendro de la CIA son de orden menor: los fiscales
le imputan delitos de fraude, obstrucción de procesos, perjurio y falsas
declaraciones en la solicitud de asilo político y ciudadanía que presentó a
las autoridades de Inmigración hace cinco años.
No obstante el mea culpa de Posada Carriles por sus actividades terroristas,
es evidente que su chantaje funcionó hasta ahora: autoridades federales y
congresistas en el Capitolio han impedido que prospere su extradición a
Venezuela, donde es prófugo de la justicia requerido por Interpol.
En la sesión del viernes, la marrullera juez Cardone se vio obligada a
aceptar que Posada mintió a las autoridades migratorias para naturalizarse.
Los fiscales presentaron testigos y pruebas de que Posada entró a Florida a
bordo del Sandrina procedente de Isla Mujeres, México, con un pasaporte
falso. Pero Cardone no se atreve a hurgar en el pasado terrorista de Posada,
y la defensa busca anular el juicio. Antes de llegar a El Paso,
crípticamente, Posada dijo: Este año estaremos en Cuba. Ya ganamos, pero
todavía no cobramos. Chantajista, aludía a sus servicios para la CIA.
-------------------------------------------------
MOVIMIENTO MEXICANO DE SOLIDARIDAD CON CUBA
nuestra página web:http://www.unidad.org.mx/mmsc/
nuestro blog (información sobre actividades del movimiento de
solidaridad, resolutivos del encuentro nacional e invitaciones a
eventos en México y Cuba:
http://mmscuba.blogspot.com/
http://www.jornada.unam.mx/2011/02/07/index.php?section=opinion&article=018a1pol )
Pinocho Posada en El Paso
Carlos Fazio
Durante más de medio siglo, junto con la guerra sicológica y las operaciones
de propaganda político-ideológica, la violencia terrorista ha sido una
constante en la forma de relacionarse de Estados Unidos con Cuba. Desde el
triunfo de la revolución, en 1959, Washington ha venido desplegando contra
la isla un amplio mecanismo subversivo diseñado por oficiales de la Agencia
Central de Inteligencia (CIA), el Pentágono y la Oficina Federal de
Investigación (FBI), que con el tiempo echó mano también de la Oficina de
Inmigración, la agencia antidrogas (DEA, por sus siglas en inglés) y otras
dependencias gubernamentales.
Mediante ese mecanismo encubierto, la CIA ha armado, entrenado, financiado y
brindado protección a un puñado de extremistas cubanos del exilio en Miami,
la mayoría de los cuales integraron la Brigada 2506 que fracasó en la
invasión mercenaria de Playa Girón (1962). Nucleados luego en grupúsculos
terroristas como la Coordinación de Organizaciones Revolucionarias Unidas
(CORU), Alpha 66 y Hermanos al Rescate, con apoyo de la Fundación Nacional
Cubano-Americano (FNCA), han cometido sabotajes y atentados con explosivos
en la isla y contra objetivos cubanos en el exterior, y múltiples intentos
de magnicidio contra Fidel Castro.
Es la misma pandilla que apareció vinculada al asesinato de John Fitzgerald
Kennedy en Dallas; que se constituyó después en la fuerza de elite
encubierta de la red golpista internacional que intervino en el
derrocamiento de Salvador Allende en Chile, en el Plan Cóndor y en las
guerras sucias de la CIA en Centro y Sudamérica en los años 70 y 80, y que
en pleno siglo XXI estuvo presente en la asonada cívico-militar contra
Manuel Zelaya en Honduras (2009).
En el colmo de la doble moral, el terrorismo made in USA contra Cuba ha sido
impulsado por 10 sucesivas administraciones de la Casa Blanca, y cobijado
por legisladores cubano-estadunidenses, entre quienes destacan en fechas
recientes Robert Menéndez, Albio Sires, los hermanos Lincoln y Mario Díaz
Balart, David Rivera y la actual presidenta del Comité de Relaciones
Exteriores del Congreso, Ileana Ros-Lethinen, quien públicamente ha llamado
a asesinar a Fidel Castro. Se trata de un largo historial de impunidad,
instigación y complacencia con el terrorismo internacional, al que no ha
sido ajeno el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Precisamente, en la coyuntura, un tribunal estadunidense puede darle una
oportunidad a la verdad. En El Paso, Texas, está siendo juzgado el guerrero
sucio favorito de Washington, Luis Posadas Carriles, experto en demoliciones
de la CIA y multiasesino confeso. Sobre este delincuente sin fronteras
existen nuevas evidencias, incluidos cientos de documentos desclasificados
de la CIA y la FBI que lo señalan como coautor intelectual de la voladura en
pleno vuelo de un avión civil cubano sobre el cielo de Barbados en 1976, que
causó la muerte de 73 personas.
Además, según admitió arrogante en 1998 el propio Posada Carriles a la
periodista Ann Louise Bardach del New York Times (NYT), es el autor
intelectual y material de la serie de atentados con explosivos C-4 (de uso
militar) contra infraestructura turística de La Habana y Varadero, uno de
las cuales mató al joven italiano Fabio di Celmo en el Hotel Copacabana en
1997. El mismo año que, como reveló a Bardach, estuvo involucrado en una
operación de tráfico de armas desde Sierra Leona a El Salvador, con la
complicidad de altos dirigentes del partido ultraderechista Arena, entre
ellos su líder histórico, Hugo Barrera, heredero del mayor Roberto
D’Aubuisson y entonces viceministro de Seguridad.
En la entrevista con el NYT Posada afirmó que la FNCA del extinto Jorge Mas
Canosa había financiado sus actos terroristas. Ahora se sabe que esa
declaración fue una estratagema para presionar a sus benefactores mediante
un chantaje mediático. ¿Objetivos? Que la Fundación le aumentara el
financiamiento, y dos, que tanto la FNCA como la CIA y el gobierno de
Estados Unidos supieran que estaba dispuesto a revelar verdades si no le
garantizaban protección vitalicia e impunidad a cambio de su silencio.
Lo más insólito es que, no obstante esos antecedentes criminales y nuevas
revelaciones derivadas de los testimonios y las pruebas presentadas en el
juicio en La Habana contra el terrorista salvadoreño Francisco Chávez Abarca
quien participó en los ataques con bomba contra hoteles cubanos en 1997-98
y confirmó los nexos de su jefe Posada Carriles con el presidente de la
FNCA, José Hernández, que financió los atentados, en el caso número
EP-07-CR-87 Estados unidos vs. Luis Posada Carriles, que preside la
magistrada Kathleen Cardone en el distrito occidental de Texas, las
acusaciones contra este engendro de la CIA son de orden menor: los fiscales
le imputan delitos de fraude, obstrucción de procesos, perjurio y falsas
declaraciones en la solicitud de asilo político y ciudadanía que presentó a
las autoridades de Inmigración hace cinco años.
No obstante el mea culpa de Posada Carriles por sus actividades terroristas,
es evidente que su chantaje funcionó hasta ahora: autoridades federales y
congresistas en el Capitolio han impedido que prospere su extradición a
Venezuela, donde es prófugo de la justicia requerido por Interpol.
En la sesión del viernes, la marrullera juez Cardone se vio obligada a
aceptar que Posada mintió a las autoridades migratorias para naturalizarse.
Los fiscales presentaron testigos y pruebas de que Posada entró a Florida a
bordo del Sandrina procedente de Isla Mujeres, México, con un pasaporte
falso. Pero Cardone no se atreve a hurgar en el pasado terrorista de Posada,
y la defensa busca anular el juicio. Antes de llegar a El Paso,
crípticamente, Posada dijo: Este año estaremos en Cuba. Ya ganamos, pero
todavía no cobramos. Chantajista, aludía a sus servicios para la CIA.
-------------------------------------------------
MOVIMIENTO MEXICANO DE SOLIDARIDAD CON CUBA
nuestra página web:http://www.unidad.org.mx/mmsc/
nuestro blog (información sobre actividades del movimiento de
solidaridad, resolutivos del encuentro nacional e invitaciones a
eventos en México y Cuba:
http://mmscuba.blogspot.com/
ORGANIZACION BNOLIVARIANA DE NACIONES UNIDAS (OBNU).
TWITTER @OBNU


Comentarios recientes
hace 1 año
hace 1 año